Un estudio reveló que la logística inversa sigue siendo el talón de Aquiles del comercio electrónico latinoamericano. Apenas el 23% de los comercios en línea de la región cuenta con políticas y procesos eficientes para gestionar devoluciones, en comparación con el 67% en mercados más maduros como Estados Unidos y Europa.

El problema impacta directamente en las tasas de repetición de compra: los consumidores que tienen una mala experiencia de devolución tienen un 70% menos de probabilidades de volver a comprar en el mismo comercio. En un mercado donde la adquisición de nuevos clientes es costosa, esto representa una pérdida significativa de valor.

Los principales obstáculos identificados incluyen la fragmentación de la red de transporte, los altos costos del envío de retorno, la falta de procesos estandarizados para la inspección y reposición del inventario, y sistemas tecnológicos insuficientes para trackear las devoluciones en tiempo real.

Algunas empresas innovadoras están encontrando soluciones creativas, como los puntos de devolución en tiendas físicas aliadas, los sistemas de pre-autorización de devoluciones por IA, y los modelos de dropshipping inverso que permiten la disposición local del producto devuelto sin necesidad de retornarlo al centro de distribución principal.