Argentina está viviendo una revolución silenciosa en sus medios de pago. Los pagos mediante códigos QR han crecido un 180% en el último año, impulsados por la alta penetración de smartphones y la búsqueda de alternativas al efectivo en un contexto económico complejo.

Plataformas como Mercado Pago, Ualá, Naranja X y BNA+ han democratizado el acceso a esta tecnología de pago. Un pequeño comercio puede comenzar a aceptar pagos QR de forma gratuita con tan solo descargar una aplicación, sin necesidad de invertir en terminales POS costosas. Esto ha sido especialmente transformador para el sector informal de la economía.

Los beneficios para los comercios son múltiples: eliminación del riesgo de robo de efectivo, acreditación más rápida de los fondos, acceso a datos de ventas en tiempo real y reducción de costos operativos. Además, muchas plataformas ofrecen financiamiento inmediato contra los pagos recibidos, mejorando el capital de trabajo de los comerciantes.

El gobierno argentino ha promovido activamente esta transformación a través de beneficios fiscales para comercios que adoptan medios de pago electrónicos y campañas de educación financiera. La meta es que para finales de 2026, el 60% de las transacciones minoristas se realicen por medios digitales, desde el 38% actual.